viernes, 10 de diciembre de 2010

El muerto no lo voy a cargar yo (miren, la historia es larga, porque ocurrió en 3 días. Si no pueden leer más, lo dejan para después)

    ¿Algunas vez les ha pasado que de repente, un ente se dirige a ustedes con un estirado caminar creyéndose el mejor, plantándose delante con cara de perro rabioso? A mí sí ,y el más reciente fue esta mañana. Les comento esto, porque es lo que voy a tratar en la entrada de hoy. El motivo de la disputa que mantuvimos no es otro que un trabajo del instituto. Antes de exponer lo que nos interesa, voy a presentar un resumen para que lo entiendan mejor.
    Yo estoy en un equipo formado por cuatro personas (incluida yo) en el que, generalmente, los que lo componen pasan un kilo de sus responsabilidades. Me considero la única que se toma en serio este proyecto, y eso me parece injusto. En el equipo nos tenemos que ocupar de una serie de actividades para las demás clases, y cuenta como 1 punto para la nota en la asignatura correspondiente. Lo básico para tener el punto asegurado es: escribir y fotocopiar varias veces ciertas reglas (una fotocopia por aula); hacer equipos formados por 7 miembros; planificar los días en los que se van a jugar; y por último, pero por ello no el menos importante, avisar a los respectivos grupos que van a jugar al día siguiente.

    El primer día ya lo teníamos (si es que es así) todo planificado, incluso hice yo misma las reglas buscándolas durante dos horas en Internet. Pero había una cosa que no se llevó a cabo: avisar a los equipos un día antes de lo previsto para que se prepararan. Este acontecimiento se dio gracias (por culpa) a que el sujeto que os comenté al principio, faltó el día en el que teníamos que informarlo. Y este sujeto tenía las hojas de los equipos, es decir, tenía prácticamente toda la información necesaria para avisar a los equipos.

    Por supuesto, yo ese día me preocupé, ya que se puntúa por este trabajo a todo el grupo y no a cada uno de los integrantes; y empecé a preguntarme qué coño hacía ese personaje faltando justo en un día importante, y yo estaba segura de que no fue a clases queriendo, con la típica excusa de que no tenía ganas de ir. Preocupada durante todo el tiempo en mi casa, decidí esperar a ver que pasaba, porque en esas circunstancias no se podía hacer nada.

    En el día de las actividades, me reuní con el ente para preguntarle que por qué no vino antes, y me contestó que no vino porque estaba enfermo (otra excusa común). Se lo comunicamos al profesor, y este lo dejo pasar por alto, sin no antes habernos dicho que deberíamos hacer unas fotocopias de la información del proyecto para que si uno faltará, pudiera encargarse otro (una idea que me pareció de lo más acertada). Después, le dije al sujeto que tenía que hacer las fotocopias que nos comento el profesor, y me respondió que todavía no, porque tenía que poner unos cuantos ajustes. Le dije que cuando los terminará, que los hiciera para estar mejor organizados. Dijo sí sin rechistar.

    Ayer era otro día en el que teníamos que pasar por las clases comunicándoles a los jugadores que hoy les tocaba a ellos. Pero, fíjense ustedes, que tampoco pudo ser. Ahora veréis porque escribo esto. En la segunda hora de ayer, nos tocaba la asignatura del proyecto. Yo le dije al personaje que como era la hora del profesor que nos marco el trabajo, podríamos pedirle permiso para ir por las aulas para comunicar quienes eran los que iban a jugar hoy. Pero, sin sorprenderme de nada, el sujeto me contestó que a penúltima era mejor, porque era la única materia en la que no teníamos que trabajar tanto (eso no se lo cree ni un niño de parvulario). Yo dije que vale, ya que a mí no me importaba, mientras pudiéramos hacerlo antes de irnos a nuestras respectivas casas.

    Pasó el tiempo, y ya tocó la penúltima asignatura. Cuando era el cambio de clases, vino mi tutora para comunicarles a ciertas personas (en la que estaba incluida el ente), que debían hacer un examen ya que fueron los que faltaron un determinado día. Yo no sabía nada de eso, ya que, la verdad, a mí no me interesa la vida de los demás. Y empecé a creer que el sujeto se fue de clases para preparar a los siguientes jugadores para hoy. Perdí la noción del tiempo, y al cabo de una hora, me dí cuenta de que era imposible que tardase tanto en hacer solo una parada en unas clases. Sin esperarme lo, tocó la campana para irnos del centro. Y me preocupe más de lo necesario.

    POR FIN LLEGAMOS AL TEMA 

    Hoy por la mañana, fui a colocarme en la fila como otro día cualquiera, y siempre me pongo la primera. Estaba absorta en mis cosas, pensando en que mierda íbamos a hacer para explicarle al profesor que no podíamos hacer las actividades otra vez, cuando de repente (y por la cara), aparece el personaje malhumorado mientras me miraba, y me contestó: "le voy a decir al profesor que por culpa TUYA y la de los otros dos, no pudimos avisar a los equipos". WTF?! Me quedé de piedra al escuchar eso (por supuesto que me defendí, no soy tan tonta). Y lo peor de todo es que tenía cara dura solo para echarme la "bronca" a mí.

    ¿Quién debería al menos haberse preocupado y haber llamado a alguno de nosotros tres, para que pudiéramos organizarlo mejor la primera vez?¿Quién debería haberse encargado de hacer las fotocopias de los respectivos equipos para avisarles (porque encima todavía no había hecho las fotocopias)?¿Quién fue el que, al menos, debería haber avisado a alguno de nosotros para que pudieramos hacerlo, antes de ir a su examen?

    Esta claro que esto solo era para sacarse el marrón de encima, ya que estoy segura de que sabía que la culpa no era de nadie más que suya. Pero fue tan estúpido de meterse con la persona equivocada, ya que de gilipollas no tengo ni un pelo.

    Gracias por haber leído hasta aquí, queridos lectores. Sigan atentos a los siguientes temas, ya que seguiré escribiendo cosas distintas. COMENTEN, SI NO ESTARÁN EN MI LISTA NEGRAAAA.

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